Por Julia, BBC News, 30 de agosto de 2025
En un feroz enfrentamiento que está desgarrando el tejido político de Estados Unidos, el gobernador de California, Gavin Newsom, ha lanzado el guante al presidente Donald Trump, acusándolo de conducir al país hacia un caos autoritario.
El enfrentamiento estalló cuando Trump, ignorando las protestas de Newsom, desplegó miles de tropas de la Guardia Nacional y 700 marines en Los Ángeles para aplastar las protestas contra las redadas de inmigración, una medida que Newsom calificó de “locura” y un ataque directo a la democracia.

“Esto no se trata solo de Los Ángeles”, advirtió Newsom en un discurso mordaz. “La bola de demolición de Trump nos persigue a todos”. Sus palabras han electrizado a los demócratas y desatado un debate acalorado: ¿Es Newsom un héroe que impulsa la resistencia o un agitador imprudente que pone en riesgo el futuro de California?

La batalla comenzó tras la visita de Trump en enero a un Los Ángeles devastado por los incendios, donde Newsom ofreció brevemente una rama de olivo para la ayuda federal. Esa tregua se derrumbó cuando las agresivas redadas migratorias de Trump provocaron protestas, lo que provocó la federalización sin precedentes de la Guardia Nacional de California.
La respuesta de Newsom fue rápida: una demanda que detuvo brevemente el despliegue, pero un tribunal de apelaciones suspendió el fallo. En X, las incesantes burlas y memes de Newsom contra Trump —”¡No es un rey!”— han movilizado a sus partidarios, pero han provocado la ira de los conservadores. “Newsom está jugando con fuego”, publicó un usuario. “Está desafiando a un presidente con un mandato”.

Trump, inflexible, ha redoblado sus esfuerzos, llamando a Newsom “escoria de noticias” y amenazando con arrestarlo, mientras advierte sobre recortes a la financiación federal, incluyendo el tren de alta velocidad de California. La audaz insinuación de Newsom de retener impuestos federales —de la que luego se retractó— solo ha aumentado la presión. “Es la punta de lanza”, dijo el estratega Mike Madrid, destacando la estrella emergente de Newsom entre los demócratas.
Sin embargo, ante el inminente déficit presupuestario de California, los críticos argumentan que su desafío podría paralizar al estado. Una encuesta de YouGov revela una nación dividida: el 47 % se opone al despliegue de marines de Trump, pero el 45 % desaprueba las protestas, algunas de las cuales ondean banderas mexicanas, lo que alimenta la narrativa de caos de Trump.
Con el respaldo de 22 gobernadores demócratas, incluyendo aspirantes a las elecciones de 2028 como J.B. Pritzker, la postura de Newsom ha galvanizado al partido. “Está a la altura de las circunstancias”, declaró Ezra Levin, de Indivisible. Pero mientras las protestas se intensifican y Trump mantiene el control de la Guardia Nacional, el enfrentamiento pone a prueba la determinación de Newsom. ¿Está forjando una nueva lucha demócrata contra el autoritarismo o empujando a California hacia una situación económica y política precaria? Con Estados Unidos observando, este enfrentamiento podría redefinir el futuro de la nación o profundizar sus divisiones.
