La Catedral de Liverpool, en silencio entre lágrimas: Ed Sheeran canta adiós a Diogo Jota con “Supermarket Flowers” – La ciudad entera llora con un héroe
En la mañana del 4 de julio, cientos de personas, desde aficionados y jugadores hasta seres queridos, estuvieron presentes en la Catedral de Liverpool para despedir a Diogo Jota, el talentoso jugador que acababa de fallecer repentinamente, en un funeral solemne y emotivo.
El ambiente en la antigua iglesia era casi silencioso cuando Ed Sheeran salió de la parte trasera de la catedral, sosteniendo su familiar guitarra de madera. Sin luces, sin orquesta, sin introducción. Solo había un silencio sofocante, mientras Ed saludaba levemente a la familia de Jota con la cabeza y comenzaba a cantar “Supermarket Flowers”, una canción que en su día se escribió para despedir a su madre, pero que ahora se había convertido en un sentido homenaje a un héroe del fútbol que acababa de dejar este mundo.
“Espero ver el mundo como tú lo viste…” – cuando sonó esa canción, la gente pudo sentir claramente cada mirada hacia abajo, cada lágrima comenzando a rodar.
En primera fila, la esposa de Jota no pudo contener la emoción y abrazó con fuerza a su pequeño hijo. El niño era demasiado pequeño para comprender todo lo que estaba sucediendo, pero su pequeño corazón sentía la pérdida.
Virgil van Dijk, Mohamed Salah, Trent Alexander-Arnold, Alisson Becker, Andrew Robertson y todos los miembros del Liverpool FC presentes, con sus trajes negros, permanecieron sentados en silencio, sin poder ocultar sus ojos enrojecidos. En otro rincón de la iglesia, Jürgen Klopp, quien había sido mentor de Jota, inclinó la cabeza en silencio, aferrando con fuerza una pequeña Biblia como último apoyo.
Cuando terminó la canción, Ed Sheeran colocó su mano sobre su pecho, miró a su familia y dijo en voz baja:
No solo soy fan del talento de Jota… mi hija también lo adora. Ayer me preguntó: «Papá, ¿Jota está jugando al fútbol en el cielo?». Y yo creo que sí.
Nadie del público pudo decir una palabra. No hizo falta una despedida larga, porque la música, las lágrimas y esa presencia serena hablaban por sí solas.
El féretro de Jota fue sacado de la iglesia al son de las campanas. Afuera, miles de aficionados se congregaron en el camino que iba de la iglesia a Anfield, muchos con la camiseta número 20 del Liverpool, y ondeaban pancartas con la leyenda “Nunca caminarás solo” como promesa de que Jota nunca estaría solo, ni siquiera en su sueño eterno.


